El poblado ibérico se construyó en la ladera sur del cerro de la «Cadira del Bisbe», dentro de la Serralada Litoral. Se eleva unos 267 metros sobre el nivel del mar y ocupa una superficie de casi 30.000 m2. Está datado desde el siglo VI hasta el siglo I antes de Cristo.
Es un poblado de dimensiones medianas, ubicado en un lugar estratégico, con una clara intención de control del territorio: el valle de Premià y el paso de la ruta que une la llanura y la Sierra de San Mateo, vía de paso hacia el Vallès. Su construcción responde a un modelo urbanístico aterrado, amurallado y con una torre defensiva. Constituye pues, el núcleo urbano entendido como centro político y económico del territorio circundante, de clara vocación agrícola.
El poblado está siempre abierto. Se accede siguiendo la Riera de San Pedro, a 500 metros de la Plaza de la Ayuntamiento, hasta encontrar, a la derecha, el indicador y la pasarela del recorrido. El poblado está enteramente señalizado para facilitar la explicación de las estructuras ibéricas. La visita al Museo de Premià de Dalt complementa la comprensión de los contenidos y expone los materiales encontrados.